domingo, agosto 03, 2008

Rebelión en la Granja - George Orwell

Este extraordinario libro que podría parecer solo un relato para adolescentes o una fabula entretenida y bien escrita es, sin duda, una de los libros de contenido político más vigentes y fascinantes de la literatura contemporánea.

Escrita en los años finales de la segunda guerra mundial, encierra entre sus páginas el espíritu anti-totalitario de un hombre que experimentó de cerca conflictos muy complejos, cambios muy radicales y perteneció a la generación de personajes trascendentales en la historia universal.

Rebelión en la granja es una cruda alegoría a la corrupción y degradación de los principios políticos que originaron y sustentaron en un principio la Revolución Rusa. Y es sin duda un enérgico pronunciamiento contra toda forma de totalitarismo y supresión de la libertad.

Un grupo de animales se rebela contra el abuso de sus amos a quienes expulsan, adueñándose de la granja e imponiendo en ella los principios del animalismo que les asegurarían una vida digna y justa. Sin embargo el sueño de justicia y equidad es socavado por la clase dirigente, que embriagada por el poder, implanta un régimen totalitario y brutal.

“…el hambre, la opresión y el desengaño eran, así dijo él, la ley inalterable de la vida.”

TODOS LOS ANIMALES SON IGUALES,
PERO ALGUNOS ANIMALES
SON MAS IGUALES QUE OTROS

Esta obra tiene, sin duda, las características de aquellos trabajos trascendentes a su época, pues puede ser leída por quien no conoce ningún detalle de la revolución Rusa y encontrar en ella lecciones absolutamente vigentes, pues todos hemos experimentado de alguna manera el totalitarismo en alguna de sus formas.

Se trata, indiscutiblemente, de un libro indispensable por su claridad y contundencia y se trata también de un autor igualmente indispensable pues tuvo a lo largo de su vida la virtud de decir las cosas claras y siempre en el momento preciso.

lunes, abril 17, 2006

El jardín de las dudas - Fernando Savater

Hace algunos años atrás, en un paseo fugaz por la biblioteca de la universidad, buscando romper con el sopor anticipado de alguna clase a la cual me resistía a asistir, fui a dar con una pequeña libro, el cual leí compulsivamente en un par de días y que después de casi seis años volví a tener en mis manos con la finalidad de releerlo y colocarlo en un lugar especial de mi biblioteca personal. Debo confesar que antes de volver a explorar sus páginas me asaltó el temor de que la magia de la primera vez se rompiese en un intento infructuoso por revivir pasiones pasadas. Gracias a Dios no fue así, y disfruté como la primera vez de esta pequeña joya de la literatura contemporánea.
El Jardín de las Dudas, de Fernando Savater, expone las cartas apócrifas entre Voltaire y Carolina de Beauregar una dama francesa radicada en España y que desesperada por el aburrimiento y la mediocridad de la sociedad española del siglo XVIII, busca beber la sabiduría desde la fuente misma, iniciando un apasionante intercambio epistolar con el admirado y amado genio del siglo de las luces.
El Jardín de las Dudas, nos confronta con un Voltaire en sus últimos años. Qué mejor momento para disfrutar de un genio? Despojado de vanidades, dispuesto a cuestionar sus propias convicciones, capaz de poner a prueba sus propios cálculos y con la integridad magistral de burlarse de la vida, de los nobles, de si mismo, con el mas espléndido y sutil humor. Que mejor momento para disfrutar de la filosofía de un hombre que se adelantó a su tiempo y cuyas ideas hoy, tres siglos después, siguen revolucionando las mentes de quienes lo siguen?
Su lucha contra todo tipo de opresión se libra aun hoy, en quienes coincidimos con sus fobias al fanatismo religioso, a la intolerancia, a la estupidez de la guerra, a la autocracia, a la pena de muerte.

"Los clérigos católicos… predican contra casi todo lo que acabo de elogiar: el comercio, los inventos modernos, el confort, el afán de provecho, el mimo a nuestro cuerpo para poder disfrutar mejor y mas tiempo de el, etc… Según esos santos varones, hemos venido a este mundo a padecer para ganar el otro. No hay que apegarse a las cosas que nos rodean y nos tientan: es preciso renunciar a las riquezas terrenales y abominar de todos los placeres, salvo el de quemar herejes. Sus lúgubres sermones coinciden en parte con los de Juan Jacobo Rousseau, quien también culpa a los adelantos de la civilización de cuantas desigualdades y sinsabores nos afligen. Leyéndole entran ganas de volver a la naturaleza y andar a cuatro patas. Como es una costumbre que perdí cuando era muy pequeño, resisto esta tentación sin dificultad".

"También en Londres el populacho detesta a los extranjeros, como en todas partes: quien ha nacido para oveja, es feroz con todo lo que difiere de su rebaño…"

"Permitidme una consideración sobre la inteligencia comparada de los sexos: cuando un hombre es inteligente, llega a ser más inteligente que la mujer más inteligente; pero en cambio las mujeres nunca son tan tontas como los hombres tontos. ¿Por qué? Porque Las mujeres en parte son tontas y en parte quieren parecerlo para aliviar la vigilancia que las oprime; los hombres tontos, en cambio, siempre quieren parecer listos… "

Y si las cartas “apócrifas” resultasen no ser autenticas, cuanto de la presencia de Voltaire se detecta en las líneas tan magistralmente escritas por Savater, quien nos revela en este libro, sin duda, a uno de sus genios de cabecera…

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